Tras años caminando por el inmenso desierto de la Tercera Federación, el pasado domingo el Lorca Deportiva encontró ese ansiado oasis consiguiendo el ascenso a Segunda Federación. La realidad es que lo sucedido el domingo no es fruto de la casualidad ni de la suerte, sino del trabajo incansable y bien hecho, la unión, las ganas…
Durante la semana en Lorca ya se respiraba el ambiente de una gran cita. Como aficionada y lorquina diría que llevaba años sin ver a los habitantes de la ciudad tan ilusionados con el equipo de la ciudad, aún habiendo pasado por tantas desilusiones durante tantos años. Esto es mérito del trabajo bien hecho empezando desde la directiva, dirección deportiva y seguidamente por esta gran plantilla que han conseguido enganchar a la afición lorquina como nunca. También cabe destacar la gran labor de las cofradías de la ciudad proporcionando hasta 8 autobuses para que los lorquinos pudiesen desplazarse hasta el Puerto de Mazarrón para vivir el que terminó siendo un día histórico para club y ciudad.
Al llegar Mazarrón era una sensación increíble ver a tantas personas entrar al estadio con sus camisetas del Lorca y con una gran ilusión que irradiaba en cada uno de los asistentes a pesar de que todos éramos plenamente conscientes de que era una gesta difícil de conseguir en ese día. Era tan difícil esta gesta en gran parte a consecuencia de la gran temporada del Club Deportivo Cieza, quien llegó a ir líder durante varias jornadas (llegando a sacar una importante ventaja en la tabla) y que ha sido un durísimo rival en la lucha por el ascenso. Pero como he dicho anteriormente; este equipo lo tenía todo para conseguirlo esta temporada.
Estaba escrito, como una historia con el mejor de los finales. Estaba escrito que ese domingo abriese la lata Andrés Carrasco, la gran leyenda del club y el pichichi, no sólo del equipo sino del grupo. Estaba escrito que el equipo realizase uno de los partidos mas serios y sólidos de la temporada. Y sí, esta escrito que el gol que te daba el ascenso lo marcase el gran refuerzo del mercado de invierno, ese que desde que llegó destacó en el equipo aportando un gran juego y dejando actuaciones destacadas en prácticamente todos los partidos, pero no llegaba su recompensa del gol porque estaba escrito que Gabri López marcase el que sería el gol más importante de la temporada; el del ascenso. Esto solo demuestra el excelente trabajo realizado desde la dirección deportiva a la hora de confeccionar la plantilla para esta temporada; una plantilla equilibrada, unida y decidida desde el primer momento a conseguir el objetivo por más complicado que se pusiera.
Y tras el gol de Gabri y con el conjunto ciezano perdiendo su encuentro ya sólo quedaba esperar a que el colegiado señalase el final del encuentro. Con el final del encuentro se desató la euforia y el césped del Playasol se convirtió en una fiesta. La afición saltaba al campo para celebrar con sus jugadores el tan ansiado ascenso, mirabas a tu alrededor y veías innumerables abrazos, una explosión de alegría, alguna que otra lagrima y alivio (mucho alivio) ya que habían sido algunas temporadas de quedarse con la miel en los labios hasta que por fin se dio.
Tras la celebración en el campo, la fiesta se trasladó al Óvalo ya en Lorca, donde los lorquinos pudimos disfrutar de la celebración de los jugadores, cuerpo técnico y directiva en nuestra fuente.
Una vez terminadas las celebraciones ya sólo queda el último partido por disputar, el que será el colofón final para una temporada que la afición lorquinista nunca olvidará. Y una vez finalizada la temporada llegará el momento de ese merecido descanso y de empezar a preparar lo que será la nueva temporada ya en Segunda Federación lo que traerá consigo despedidas y la llegada de caras nuevas. Escribo esto ya que no quiero dejar pasar la oportunidad de recordar a esta maravillosa plantilla que tantas alegrías nos han regalado durante la temporada, que nos han hecho vibrar cada domingo en el Artés y que lo han dado todo, tanto los que iban siendo titulares cada finde como los suplentes y los chicos que han ido subiendo del filial, todo lo conseguido no habría sido posible sin cada uno de ellos.
Para finalizar este artículo quería dar las gracias a todos ellos y a cada persona que forma el club empezando por directiva y presidentes, que decidieron apostar por este club, por volver a hacer que los lorquinos nos ilusionemos por el fútbol y por el equipo de la ciudad. Sólo espero que este sea el primer paso de un precioso camino por recorrer.